
Me he de reconocer un gran admirador de Almodóvar. Desde "todo sobre mi madre" me parece que ha alcanzado una creatividad y una madurez al alcance de muy pocos. Y desde aquí, yo si entiendo el porqué de su gran aceptación americana.
Sus guiones son complejos, él mismo expresa la dificultad cada vez mayor de resumir sus películas, pero a la vez se explican desde lo cotidiano. Volver es así un canto al pueblo, a la familia, a la solidaridad vecinal en los pueblos de Castilla... es denuncia de violencia de género, de trabajo precario y de explotación del individuo por parte de los medios de comunicación.
Su estética, la forma de emplear el color en sus imágenes unida al uso de miradas de cámara nada convencionales hacen que el cine de Almodóvar se grabe en la mente de uno como las buenas fotografías de los grandes maestros. El picado en el velatorio de la tía de las hermanas protagonistas, sobre el suelo de cerámica es maravilloso.
Y unido a esto, está su dirección en las actrices ¿hay alguna que esté mal? Cuando un equipo gana mucho del mérito reside en el entrenador, y en este caso el trabajo del equipo de actrices es apabullante. La belleza y descaro de Penélope Cruz manteniendo el ritmo toda la película no hace sino recordarle que cierto cine comercial hace malo a cualquier actor, ciertos planos y miradas de Carmen Maura nos traen a la mente el pedazo de actriz que siempre ha sido, Lola Dueñas sigue creciendo y tanto Blanca Portillo como Yohanna Cobo son esos descubrimientos que el manchego siempre se jacta de mostrar en todas sus películas.
Vamos que se me nota el plumero, que Volver me ha gustado un montón, tanto o más que Todo sobre mi madre o que Hable con ella. Grande Almodóvar.


