miércoles, diciembre 27, 2006

Todo está iluminado


Como la mayoría de las veces, es una lástima que el cine no pueda ser más fiel a la literatura. El libro de Safran Foer cuenta la historia del pueblo de Trachimbrod desde su creación hasta su aniquilación por parte de los nazis y esto no aparece en ningún momento de la película, pero es que la complejidad creativa del escritor es difícil de trasladar a la pantalla. También es criticable, por dejar la película poco creíble, el suicidio del abuelo. En el film se suicida por conseguir escapar del holocausto y en el libro por acusar de judío a su mejor amigo. Lo primero es una suerte que conduciría a apreciar la vida, lo segundo una renuncia que nos llevaría a renegar de nuestra suerte al destaparse toda la historia.
Y dicho esto, y al margen de que el libro no existiera, nos introducimos en una película hábilmente narrada, en un road-movie de tres personajes (cuatro sin contamos a Sammy Davis Jr Jr) en busca, cada uno, de su propia salvación.
El judío (si Frodo levantara la cabeza quedaría asustado de su alter-ego) busca desesperadamente a la persona que le dió la vida, el abuelo busca reconcialiarse con su pasado y su nieto, el verdadero protagonista de la historia, huye de una vida ficticia para encontrarse con la amistad de Safran y con el cariño de su abuelo.
Además el ritmo de la película -a igual que el libro- empieza en tono de comedia y se va volviendo cada vez más dramático para denunciar el fascismo y esalzar la memoria como instrumento necesario para no olvidar la historia.
Lástima que la película -como casi todo el cine bueno- haya pasado desapercibida por cines a pesar del reclamo de Elijah Wood como "protagonista" de la misma.

miércoles, diciembre 13, 2006

Match Point


!Cualquiera diría que "Match Point" es obra de la mente de Woody Allen¡ He de reconocer que no soy un gran visionador de sus películas y que, algunas de ellas, las más célebres para los críticos, las intenté ver cuando mi afición por el cine me llevaba a calificar ciertas americanadas como obras de arte. ¡me avergüenzo de ello, era demasiado joven!
Match Point cuenta una historia demasiado común en los tiempos en que vivimos. Alguien que se debate entre su status social y su pasión. Recuerda en su "esqueleto", que no en su desarrollo ni por su final, a la reciente ganadora del Festival de Cine de Gijón (Longing)
pero narrada con mucho ritmo y con una reflexión de fondo que hace honor a su título tenístico y a su director y guionista.
Con la vida mantemos un partido, devolvemos pelotas, ganamos y perdemos puntos, pero hay instantes concretos, bolas que chocan contra la red, que a veces nos dan el punto o nos lo quitan. Y a veces, esa pelota que estamos jugando es tan trascendente que la consideramos "punto de partido". Y la película que engancha por la credibilidad de su historia, por la interpretación de sus actores, es justo en este momento, donde se vuelve genial, imprevisible.
Woody Allen nos lleva toda la película en una dirección concreta, nos vuelve en contra de su protagonista, de la forma inapelable que tiene de solucionar su problema optando por su familia y eliminando su pasión. Y por unos momentos, nos enseña su moralina "quién la hace, la paga". Sólo por unos momentos, porque la bola en la red cae del lado de Chris y gana el partido.

miércoles, diciembre 06, 2006

Bombon, el perro: los ojos de Juan Villegas



Puede que el arte no lo expresen los artistas, o mejor dicho, que los llamados artistas sean más de los que tienen esa etiqueta. Viendo el personaje que Juan Villegas, un trabajador de un taller de automóviles, al que Carlos Sorin le propone ser protagonista de esta película, descubre un actor extraordinario, que se interpreta a si mismo, que tiene una de las miradas más expresivas que he visto nunca en una película, que hace un trabajo serio y sobrio. No es posible pillarle en un renuncio.
Además, la historia que navega entre el documental y la ficción, éxito rotundo de los "artistas" no profesionales de la película, denuncia, conmueve, proporciona esperanza, genera risas y todo ello, desde lo cotidiano y lo sencillo. Vamos que cada día estoy más convencido que el (C)ine tiene que partir de la (v)ida y no de la (V)ida que algunos nos hacen que creer que podría ser la nuestra.
Juan Villegas, pierde su trabajo, su identidad, su manera de ganarse el pan, pero no las ganas de seguir viviendo y por ser como es, por seguir dándose a los demás, se le premia. Su regalo, un hermoso dogo de pedigrí llamado Bombón, que va a hacer que la vida de Juan cambie. Entra, ayudado por un Walter del que nunca nos fiamos y hacemos mal, en el mundo de la competición de perros. Empieza a ganar dinero, pero Bombón tiene un serio problema de virilidad que hace que todo se tambalee.
A pesar de todo Juan quiere a ese perro que le ha sacado de sus problemas y le ha ayudado a ilusionarse, y Bombón no le defrauda. La película que empieza con un Juan tratando de sacarse unos dineros vendiendo navajas que el talla, acaba con Bombón demostrando que su problema es agua pasada. Dos escenas creibles y extraídas de una vida sencilla, como la que Sorin y Juan Villegas han sido capaces de presentarnos en este Cine sin concesiones, Arte del bueno.

Roma: incapacitado para el amor



"Cada uno da lo que recibe" dice Drexler en una canción que explica como la energía del amor no se pierde, se transforma. Pero Aristarain trata de contarnos en Roma, la historia de un escritor fugado de su país por no querer entregar su amor.
La historia hábilmente narrada desde la relación que Juaco, el protagonista, va creando con Manuel, aspirante a periodista y confidente de sus memorias, va recorriendo la infancia y la juventud de una persona incapacitada para el amor.
Ni el amor de su padre, coherente, empeñado en hacer de su hijo alguien que sepa valorar y querer a las personas, ni el de su madre (Roma, título final para sus memorias, espejo del amoR recibido y no devuelto) que es capaz de entregar todo su cariño, de confiar ciégamente en él a pesar de su pasotismo y su desesperante falta de madurez, consiguen hacer despertar en Juaco una mínima reciprocidad.
Ni incluso el momento histórico que Juaco vive en Argentina, rodeado de amigos comprometidos con una lucha social, permiten que la llama de la solidaridad se encienda en su vida. Recuerda este Juan Diego Botto en parte y en otro momento social distinto al desalmado personaje de "Historias del Kronen".
Va pasando de chica en chica y cuando cree encontrar al amor de su vida, Renee, es el detonante de su huida, no es capaz de expresar un "te quiero" y prefiero largarse a España pensando que la huída permitirá olvidarse de todo. Y con eso vive, y se hace escritor. Con ese amargor permanente en su vida (que ni pintando para José Sacristán), con la negación del resto de sus días indignos de escribirse en sus memorias, Juaco sólo es capaz de mirar atrás y recordar tanto amor no correspondido.
Acierto completo de Aristaráin, que el Juaco joven y el Manuel actual sean el mismo actor, el último podrá reconducir su vida como escritor y persona, aprendiendo de los errores del primero.
Y el final, obliga al escritor maduro a enfrentarse a sus fantasmas, a arrojar al río todo lo malo de su vida, para salir renacido y recuperado para los demás. Pero ya es tarde, ya no tiene nada que sumergir en las aguas, porque descubre que su tiempo ya ha pasado —dejando a sus padres muertos, a su amigo revolucionario asesinado y la chica de su vida en manos de otro— y por una vez en su vida, asume la coherencia, de vivir con sus errores, con su soledad fruto del amor que nunca fue capaz de expresar.

lunes, diciembre 04, 2006

Otro mundo es posible: rayos de esperanza



La 2 de tve lleva emitiendo de dos meses para acá una serie documental titulada: "Otro mundo es posible: Voces contra la globalización". Los distintos capítulos van recorriendo los problemas del mundo actual: el dinero, la emigración, el hambre,... desde una mirada crítica y esperanzadora. Distintas voces de calidad contrastada nos descubren las mentiras y engaños sobre los que se construye el mundo actual. El ritmo de los capítulos es fluido, al alcance de todos a pesar de las distintas relaciones e intereses que están en juego, preguntándose por las causas de todo esto —algo de lo que adolecen en exceso los medios de comunicación actual— y aportando elementos suficientes para que el telespectador aprenda a ser crítico con ciertos corrientes de pensamiento insertadas en telediarios, prensa, radio,... ¡vamos que el mundo no es como algunos mediocres quieren hacernos ver!
El problema es que tve2 emite estos capítulos cuando y como quiere. En la web de tve hablan de una periodicidad mensual, pero han emitido los tres últimos capítulos en los tres últimos domingos. Una pena, que se quiera ser crítico con las cosas, pero que las formas no sean las adecuadas. (Afortunadamente están en el emule para quien quiera ponerse al día).
Totalmente recomendables, cine documental necesario para sentirse solidario y esperanzado con los tiempos que nos toca vivir.

viernes, diciembre 01, 2006

Longing: Perder lo mas querido



No pienso apuntarme el tanto hoy que el Jurado (y FIPRESCI) han otorgado a esta película alemana como la ganadora del 44 Festival Internacional de Cine de Gijón. De las 9 películas que he visto —no todas de competición oficial— no figuraba entre mis favoritas, pero he de reconocer que tampoco me ha sorprendido el fallo.
La historia que cuenta Longing es de lo más común, un hombre sencillo que se enamora de otra mujer y pone en tela de juicio su matrimonio. Por supuesto, soy de los que creo que el buen cine no pasa por contar historias extraordinarias, sino de retratar lo que vivimos a diario las personas. Y desde ahí, Longing tiene su acierto.
Pero he de decir que la película repite en exceso ciertos esquemas para retratar la vida de los protagonistas. Los planos largos y los diálogos escasos fruto de unos personajes insertados en cierta monotonía . Queda claro que Markus es una persona sencilla, que toda su vida se reparte entre su trabajo ("chapuzas" domésticas incluidas), su labor como voluntario de bombero y su familia. Sí bien esto se justifica en el primer tercio de la película —hasta que comete el desliz de acostarse con su otra chica— para mi gusto se sigue repitiendo esta imagen en lo que podríamos llamar el "nudo" de la película. Algo parecido ocurre con su mujer y la familia de ésta. He de reconocer que estos momentos me costaron digerirlos.
Así todo, hecha una vez esta aportación, he decir que Longing tiene un final delicioso. Son los niños del barrio los que cuentan el final incierto de la película, hasta tal punto que queda abierto a que sea el espectador quien decida al lado de quien debe acabar Markus. ¿o será que la directora nos está preguntando directamente a nosotros? Si a tí, te pasa esto, ¿por quién te decides? ¿la mujer de toda la vida o la que te ha sacado de la monotonía generando en tí un nuevo enamoramiento?
Un último apunte para la reflexión: la película empieza con un intento de suicidio y acaba con otro. En el primero Markus es el valiente que salva vidas y en el segundo el cobarde —agobiado por lo que ha perdido— que trata de quitársela.

jueves, noviembre 30, 2006

Offside: Fuera de juego



No haber visto ninguna película de Jafar Panahi parece casi un delito. Eso pensaba ayer cuando me dirigía a la sesión matinal del 44. Irán es uno de los países que suenan a cine de gran calidad y la verdad Offside es fiel al adjetivo de su país. Sigo creyendo que no es justo que este cine no pueda estar al alcance de todos. Salvo algún despiste del videoclub y el programa off-cinema de la 2 es muy difícil acceder a buenas historias, sólidas y creíbles interpretaciones y sobretodo, un cine que educa, que abre miradas, que nos hace sentirnos más cercanos a otras partes del mundo y por lo tanto. cine que nos hace más tolerantes. Algo que hoy en día se echa de menos.
Entender la situación de la mujer en Irán desde un planteamiento desenfadado, cercano al telespectador (rodada dentro del estadio de fútbol durante la clasificación de Irán para el mundial de Alemania) es lo que persigue Offside y de paso dejar "fuera de juego" a una sociedad con severos planteamientos machistas que no tienen ninguna base. ¿será acaso que Irán y España comparte más de lo que yo pensaba?

miércoles, noviembre 29, 2006

Half Moon (Luna llena): Muerte dulce



¿Qué más se puede pedir que morir acompañado de tus hijos realizando tu mayor sueño? Pudiera ser que esa palabra disfrazada de mujer que viene a buscarnos en el ocaso de la vida no fuera tan mala como parece. Y si además, la muerte es dulce, si nos ayuda a cruzar la linea entre un lado y otro, ¿perderíamos acaso el miedo a nombrarla?
Mamo siente que su vida se agota justo en el momento en que el tirano Husseim es borrado de Iraq y el gobierno iraquí accede a que su música hasta entonces arrinconada en el kurdistán iraní pueda ser escuchada del otro lado.
Y cruzar la frontera de Iran a Iraq es como cruzar la frontera que todo ser humano tarde o temprano tendremos que cruzar. Los majestuosos paisajes que el autobús familiar va recorriendo van pasando por los ojos de Mamo como esa secuencia que muchos dicen que significa el momento justo antes de morirse. Sus hijos van subiendo uno a uno al autobús como entrando en la habitación donde su padre agoniza. Hasta su gran amigo compositor de música y represalias se hace presente en sus últimos momentos. La realidad y la ficción (mágicamente contadas) se mezclan, perdiendo protagonismo la primera según la vida del compositor va a acercándose al final donde ya todo son sueños, parte de la nueva vida en la que Mamo entra triunfalmente, celebrando su último no, su primer concierto.
Y de fondo, el telón de la injusticia, de la miseria, de la represión militar, de un pueblo kurdo que se siente parte de dos países y que no les dejan ser de ninguno.
La denuncia de las voces femeninas silenciadas, del arte destruido por tiránicos gobiernos, de gente que huye con sus cadáveres acuestas asesinadas por las balas americanas de la paz.
Si alguien a dudado alguna vez que el cine es arte, aquí está Bahman Ghobadi para demostrar lo contrario. Una auténtica obra maestra de las que hace que tu cabeza vuelva constantemente a la película para atar cabos.
Cine necesario con un humor inteligente, con unos actores sinceros y creíbles, con una fotografía de una riqueza descomunal y con un guión extraordinariamente tejido, todo ello bañado con la cultura y la música de un pueblo kurdo, que ojalá, como Mamo encuentre su lugar en el mundo.

martes, noviembre 28, 2006

Le dernier des fous: la infancia asesina



Otro personaje acorralado en la vida. Y en este caso, Martin, un niño de 11 años, cuya única ayuda afectiva la encuentra en su ama de llaves marroquí. Una madre encerrada en su habitación, inerte, sin sentimientos, sin deseos de aportar cariño a sus dos hijos. Un padre que le dedica una única conversación en toda la película a su hijo Martin y que se refugia en los brazos de la autoritaria suegra que gobierna la casa. Un hermano marcado por una relación homosexual rota y frustado porque nunca le han dejado ser nadie. Una amiga que cruza a la pubertad entre novios y menstruaciones. Y en miedo de todo esto, Martin no entiende nada, se siente roto, sin referencias ni cariño.
La película es completamente sincera, nos va adelantando el desenlace final y uno tiene la esperanza que su padre salga de su desesperante pasividad, que su abuela muestre algo de respeto por su hermano y algo de cercanía por Martin, que su madre le permita entrar en su habitación y le diga cuanto le quiere. Pero no. La sinceridad es brutal. Cuando Martin decide que debe romper aquella asfixia, aparece su madre anunciando unas muertes anunciadas. Martin usa la pistola robada y acaba con la vida de sus padres y su abuela. Ya para entonces su desesperado hermano había decidido acabar con su frustada novela y con su vida.
La escena final no por menos previsible resulta sobrecogedora. Y uno se pregunta ¿puede haber alguien con una vida tan desencajada, sin nada a que agarrarse? Y no cabe otra respuesta: desgraciadamente, sí.
Cine necesario, para descubrir como la infancia de un niño, aparantemente normal, puede ser tan dolorosa que le lleva inevitablemente a la locura.

lunes, noviembre 27, 2006

A guide to recognize your saints: Las malas calles de Dito



Sin tapujos, sin cortes. Cine del grande que deja a la pandilla de "érase una vez en américa" en simples chavales traviesos. La grandeza de Dito Montiel a la hora de escribir sus memorias previamente, y luego convertirlas en película reside en mostrarnos lo "jodida" que es la vida para estos chavales que viven en una barrio de Nueva York. Padres que maltratan fisicamente a sus hijos (como el caso de Antonio) o los golpean donde más les duelen, en el cariño. La pregunta de Robert Downey Jr. ¿me has querido alguna vez? es dolorosamente bella. Dito se encuentra asfixiado por la negación de su padre, por la pandilla de graffiteros de otro barrio que llegan a marcar la habitación de su casa con una pintada asesina ("aquí es la casa donde vives, y quí donde vas a morir") e incluso por sus propios amigos, arrastrados por una violencia consecuencia de las situaciones sociales y familiares y del lugar donde les ha tocado vivir. Necesita escaparse, crecer y olvidarse de todo.
Pero las heridas permacerán abiertas hasta el final. Hasta que sea capaz de sentarse en la cárcel con Antonio, de preguntarle a su padre por sus sentimientos y de asumir lo que su chica le exije como pago para su madurez. La enfermedad terminal de su padre y su obstinación a ingresar en un hospital, hace que Dito, después de 15 años de largarse de su barrio de Astoria (Queens - Nueva York), vuelva a él a cerrarlas.
La película se mueve así en esos dos momentos de la vida de Dito (de chaval y como escritor célebre gracias a sus propias memorias juveniles) mostrando un ritmo de ida y vuelta que la hace más atractiva aún.
Que sea el propio Dito Montiel quien dirige y nos enseña su propia vida la hace estremecedoramente creíble (la película, tras los créditos finales, termina con una imagen de su padre en el hospital deseando que su hijo cambie y se convierta en Antonio).
La interpretación de todos, ellos y ellas, es creíble, fascinante en ciertos momentos dramáticos y con un protagonismo coral donde todos tienen su momento.
Cine necesario porque nos enseña que la vida no es fácil pero sí tiene solución. No en el éxito o en escaparse de ella a toda velocidad, sino en afrontar con valentía y coraje lo que nos toca vivir.